En la actualidad más que nunca, la perspectiva de pasar un verano lejos de las personas con las que más disfrutamos se ha convertido en algo de lo más frecuente: muchos países han cerrado sus fronteras, los grandes festivales se han pospuesto y la distancia social exige tomar todas las precauciones del mundo. Con todo esto sobre la mesa, ¿podemos tener un verano que nos siente igual de bien pese a tener que pasarlo solos

La respuesta es que sí, pero no lo conseguiremos sin aceptar primero que tal vez este verano tampoco sea exactamente como los que solíamos vivir con anterioridad. Pero si optamos por amoldarnos a la situación con espíritu de crecimiento y con una mentalidad abierta, tal vez veamos que nuestro verano estando solos se ha convertido en una gran oportunidad en muchos aspectos.

LOS BENEFICIOS DE PASAR UN VERANO SOLO

El verano tal vez sea la estación más sociable de todas, lo que puede hacer que pasarlo solo se convierta en una búsqueda interminable de formas de hacerlo más llevadero. Si has llegado hasta el punto de tener a tus gatos empezando a reclamar un poco de espacio y tiempo para sí mismos, ¿por qué no hacer lo propio y tomar las riendas de tu verano con ninguna otra compañía aparte de la tuya propia?

Superar un verano sin planes de equipo puede ser una gran experiencia de crecimiento personal. Además, pasar más tiempo a solas te ayudará a distinguir entre estar solo (momentáneamente) y vivir en soledad, dos conceptos muy distintos, a fin de cuentas.

¿QUÉ HACER EN VERANO SI ESTÁS SOLO?

Ahora bien, con un largo verano por delante y pocas opciones para juntarse con los amigos, la familia o con quien sea, ¿a qué podemos dedicar nuestro tiempo libre en unos meses en los que tal vez podremos estar solos, pero que al mismo tiempo podrán estar cargados de nuevas experiencias? 

Por ejemplo:

  • Practica eso de ponerte el primero en tu lista de prioridades

Esto es algo que a menudo dejamos en segundo plano cuando llega el verano, momento en que debemos de estar disponibles para toda propuesta que se nos ponga sobre la mesa: la escapada familiar, la despedida de soltero/a, el encuentro con los antiguos compañeros de trabajo… ¿Y si por una vez dejamos todo eso en un segundo plano y nos centramos en lo que de verdad nos apetece hacer?

  • Mejora tu vida social…sin tener vida social

Tal como lo acabas de leer: diversos estudios sugieren que pasar más tiempo solos podría ser un ingrediente esencial para mantener nuestras relaciones sociales en unos términos saludables. En resumen, si queremos tener tiempo de calidad con las personas de nuestro entorno, debemos también tener tiempo de calidad con nosotros mismos

  • Disfruta de la sensación de libertad

Hacer cosas sin compañía suele estar estigmatizado por una sociedad que encumbra las relaciones sociales, el trabajo en equipo y la colectividad por encima del individuo. Por eso resulta difícil hacer cosas solos, pudiendo llegar incluso a sentirnos observados. Pero una vez superado el miedo escénico, no necesitar compañía para hacer lo que nos apetezca puede conducir a una sensación de control y libertad inigualables.

  • Organiza tus propios planes para aprovechar el verano

Dado que nadie te va a poner pegas, puede ser un buen momento para hacer lo que se te antoje con tu tiempo: desde acercarte a visitar esas ruinas romanas que tanto tiempo llevabas deseando conocer hasta irte a practicar piragüismo a un embalse no muy lejos de tu ciudad. Las opciones son infinitas cuando tú tienes la última palabra.

Pasar un verano solos ya no parece tan descabellado, ¿verdad? Si este es tu caso, aprovecha para sacarle el máximo potencial a estar contigo mismo y haz que este sea un verano irrepetible.