Tener una mejor calidad de vida debería ser el reto al que más atención deberíamos prestarle. Si queremos vivir muchos años y gozar de bienestar emocional y físico, es importante que nos cuidemos.

Llevar un estilo de vida saludable se ha puesto de moda y puede convertirse en el elemento decisivo que nos haga aumentar nuestra esperanza de vida. Cuidarnos en todos los aspectos contribuirá a sentirnos mejor con nosotros mismos y estar mejor con todos los que nos rodean.

¿Cómo mejorar nuestra calidad de vida?

Mejorar nuestra calidad de vida no es difícil si cumplimos ciertos hábitos saludables. Si los ponemos en práctica conseguiremos mejorar nuestro día a día y lograremos sentirnos mejor en todos los ámbitos de nuestra vida.

1. Aumenta tu actividad física

Está comprobado que caminar 30 minutos diarios disminuye el riesgo de sufrir enfermedades. Para estar sanos no hace falta machacarse en el gimnasio. Con pequeños gestos podemos conseguir mantenernos en forma. Para ello, es conveniente utilizar las escaleras en vez del ascensor, y optar por ir andando o en bicicleta en vez de en coche siempre que sea posible.

Quien trabaje sentado debe levantarse cada dos horas para estirar las piernas y activar la circulación. En fines de semana, lo ideal es establecer rutinas relacionadas con la actividad física, como dar un paseo en bicicleta o salir a hacer senderismo.

2. Apuesta por una alimentación saludable

Cada vez hay más gente que opta por la comida healthy. Si queremos comer sano lo mejor es establecer un menú semanal saludable y comprar solo los ingredientes que vayamos a utilizar. Conviene incorporar las frutas y verduras en nuestra dieta, y realizar cinco comidas diarias, teniendo en cuenta que nunca podemos saltarnos el desayuno, ya que es una de las comidas más importantes de la jornada.

La dieta tiene que ser equilibrada y variada, preferiblemente de productos de temporada, y con las proporciones adecuadas. Además, debemos recordar beber agua para estar bien hidratados.

3. Consolida tus relaciones sociales

Somos seres sociales y relacionarnos es fundamental para nuestro bienestar emocional. Procura tener tiempo para estar con los que más quieres. Siéntate a hablar con tus padres tranquilamente. Queda con tus amigos para hacer una actividad que te guste. Visita a tus abuelos o conversa con tus compañeros de trabajo en un escenario distinto al ambiente laboral.

En ocasiones nos decimos que no tenemos tiempo para nuestras relaciones sociales, pero estas son verdaderamente, lo que más importa y son necesarias para sentirnos plenos.

4. Deja a un lado las tecnologías

Pasamos demasiadas horas al día frente a las pantallas, ya sea el ordenador por motivos de trabajo, los dispositivos electrónicos o la televisión para nuestros momentos de ocio.

Desconectándonos de las pantallas lograremos sacar varias horas al día para otro tipo de actividades. Nos permitirá desarrollar nuestros gustos y aficiones, y estar más cerca de quienes más queremos.

5. Mantén actitudes saludables

Dormir adecuadamente, entre siete y ocho horas diarias, es necesario para llevar un estilo de vida saludable. También es recomendable realizarnos un chequeo médico periódico para conocer nuestro estado de salud y poder hacer frente a cualquier contratiempo que pueda surgir.

Dejar de fumar también es clave para aumentar nuestra calidad de vida y debe convertirse en una de nuestras prioridades. Si crees que no tienes la suficiente fuerza de voluntad para lograrlo, puedes acudir a tu médico. Hoy en día existen excelentes tratamientos que te ayudarán a dejar atrás el tabaco.

6. Cuida de tu bienestar emocional

Para mejorar la calidad de vida hay que procurar realizar actividades que nos proporcionen bienestar emocional. Hacer frente a tus miedos sin rehuirlos, establecer planes que te hagan ilusión a corto plazo, dedicarse a meditar unos minutos al día o leer un libro de autoayuda puede hacer que nos sintamos mejor.

El humor también es fundamental para estar sanos emocionalmente. Reír con una película o sonreír a los que nos rodean reduce los niveles de estrés y libera endorfinas, también conocidas como “hormonas de la felicidad”.

7. Darte algún capricho

¿Qué sería de nosotros si no nos permitiéramos darnos un pequeño capricho de vez en cuando? Nadie mejor que nosotros mismos para conocer qué es lo que nos puede hacer ilusión. Puede ser desde darse un baño relajante después de una jornada agotadora de trabajo hasta comer una onza de chocolate a modo de recompensa.

Planificar una desconexión de la rutina cada seis meses realizando una escapada de fin de semana o reservando hora para un masaje con aromaterapia también es una excelente forma de mantener alta nuestra motivación y autoestima.

8. Evita pensamientos tóxicos

De nada vale intentar realizar hábitos saludables si dejamos que nuestra mente nos domine con pensamientos tóxicos. Si entras en un bucle de pensamientos negativos utiliza técnicas de distracción o meditación. Además, si tienes algo pendiente con otra persona mantén con ella esa conversación que has ido postergando.

Si no puedes evitar los pensamientos negativos lo mejor es que acudas a un profesional para que pueda darte las pautas necesarias para cuidar de tu salud mental y no sigas realizando esos comportamientos tóxicos que tanto te perjudican.

 

Introducir pequeños hábitos para mejorar tu calidad de vida es algo que está en tus manos. Nadie lo puede hacer por ti. Con pequeñas acciones en nuestra vida diaria lograrás sentirte bien contigo mismo y vivir de una forma más saludable, tanto física, como mentalmente. Los resultados son inmediatos y, si los aplicas día tras día, duraderos. Querernos y cuidarnos a nosotros mismos es regalarnos salud, estabilidad y bienestar.